Un niño que no puede andar también tiene hormiguillas en las piernas. Esto lo tuvimos en mente al desarrollar Koala. Quisimos construir una silla de ruedas eléctrica que fuera casi igual de lista que su pequeño conductor.
Juzgando por los muchos gritos de alegría que hemos escuchado, parece que lo hemos conseguido. Koala ha llegado a ser una máquina que concede libertad a niños de dos años hacia arriba.